Driversity | El éxito de Rosalía, desde la perspectiva de la diversidad cultural Rosalia´s success further to cultural diversity dimension.
EDUCACIÓN, me apasiona el sector, enseñar y aprender, FUNDACIONES en España y Estados Unidos. EQUIPOS, sé valorar y potenciar el TALENTO incluso en entornos complejos. CAMBIO, sé gestionarlo y además promoverlo. DIVERSIDAD, investigación, divulgación y gestión, con especial atención en CULTURA, LGBT y MUJER. Mi involucración en un COMITÉ DE DIRECCION me ha aportado la capacidad de ver la FOTO COMPLETA de las ORGANIZACIONES. Mi experiencia INTERNACIONAL me ha hecho FLEXIBLE. Me gusta EMPRENDER no tengo miedo a la INCERTIDUMBRE y estoy acostumbrada a trabajar en entornos DIFÍCILES. PROYECTOS incluyendo DISEÑO, GESTIÓN Y FINANCIACIÓN. Me satisface haber sido capaz de EQUILIBRAR una CARRERA EXIGENTE con una FAMILIA EXTENSA y con LO QUE ME GUSTA.
Margarita Alonso, Driversity, Feminismo, diversidad, empoderamiento de la mujer.
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El éxito de Rosalía, desde la perspectiva de la diversidad cultural Rosalia´s success further to cultural diversity dimension.

ENGLISH VERSION BELOW

En su libro “Beyond Culture” Edward T. Hall hace una revisión de las diferentes dimensiones de la cultura. Según este autor hay una serie de etiquetas, como por ejemplo la forma de administrar el tiempo, que permiten definir y distinguir, unas culturas de otras. Atendiendo a esta clasificación, los anglosajones tienden a ser monocrónicos, mientras que los latinos somos más policrónicos.

Otra de las dimensiones que delimitan las diferentes culturas es la comunicación de alto/bajo contexto. para Hall, las culturas de alto contexto son aquellas en las que la información de un mensaje está mayoritariamente en el contexto, en el lenguaje corporal, o internalizado en el emisor. El código, el lenguaje en sí mismo, es lo menos importante. Un ejemplo familiar sería hacer negocios en Asia, algo nada fácil para los occidentales pues son una cultura de muy alto contexto y además muy distante y desconocida para nosotros. En la comunicación se pierde mucha información  que no se dice  y pasa desapercibida  por no conocer el contexto. Cerrar un trato allí es complicado y cuando ya nos creemos triunfantes descubrimos que lo que parecía un sí, en realidad siempre fue no.

El arte es una de las principales extensiones de la cultura, Hall afirma que  el buen arte es siempre alto contexto mientras que el malo es bajo contexto. Yo podría pintar un Miró, técnicamente no es difícil, una raya, un punto un manchurrón rojo, otro azul… Pero la diferencia entre su obra y mi churro es la falta de contexto.

La obra artística es puro contexto y para juzgarlo es necesario conocerlo. Se puede disfrutar del arte sin entenderlo, pero si no conoces el entramado de referencias que lo sustentan será más difícil conectar con la obra e imposible criticarla.

A menudo las conexiones y las referencias del contexto son inconscientes y es entonces cuando sucumbimos inexorablemente ante una creación que nos llega al alma. Los norteamericanos no son del todo conscientes de hasta qué punto Norman Rockwell es responsable del imaginario colectivo de su cultura. No solo diseñó la imagen rubicunda que ya compartimos a nivel global de Santa Claus (San Nicolás en realidad era flacucho y austero), sino que además dibujó en sus mentes los ritos de la celebración de Acción de Gracias, o el patriotismo, la felicidad o la discriminación.

Cuando les explico esto a mis estudiantes estadounidenses muy pocos están de acuerdo a priori, pero de forma astuta les pido que se lean la obra de Alison Bechdel, una aclamadísima “historietista” cuyos comics han sido ampliamente respaldados por crítica y público. Sólo cuando los repasamos juntos se dan cuenta de la cantidad de referencias que les habían pasado desapercibidas y que ya forman parte de su acervo cultural.

Bechdel es un relato actualizado de la Norteamérica que desde los años cuarenta describió Rockwell, y parte de su éxito estriba en que el lector reconoce de forma consciente o inconsciente las referencias de sus padres que por cierto otros artistas ya replicaron antes.

           

Cuando descubrí el fenómeno Rosalía ya estaba expatriada y sus primeros videos me trasladaban llenos de referencias a mi querida España, flamenco, toros, Goya, Cervantes, o las historias tristes que ya nos contó Almodóvar. Recuerdo que el murmullo hasta que comienzan, y los coros introductorios de su actuación en los Goya me arrastraron 40 años atrás, cuando esperaba expectante en el cine que empezaran las películas de Walt Disney. Y si es cierto que en su día no fui fan de los Chunguitos, no puedo evitar reconocerme en ellos.

  

Me espantan las uñas de más de un milímetro, no entiendo de trap, de rap ni de hip pop y me escandalizan los mensajes del reguetón, pero conecto con Rosalía, su música, sus vídeos y su cuerpo de baile me transmiten una mujer currante, despierta y empoderada.

A los puristas detractores de la catalana no les gusta, una paya que canta flamenco lo diluye y lo degrada. Michael Jackson, sin ser gitano, incluyó el flamenco en sus coreografías y solo contribuyó a hacerlo más global. Camarón, el más calé de todos, fue de los primeros en hacerlo ecléctico y universal. También están los que desaprueban la marca país que proyecta  y es cierto que España no es sólo faralaes y paella, pero es faralaes y paella.

No es mi mundo, no sé si Rosalía canta bien o canta mal, pero lo que sí puedo decir es que sus minibatas de cola con deportivas de doble plataforma son arte, puro arte y que ha venido para quedarse porque hija del XXI como es, sus referencias son universales. Y así es que los Obama la tienen en su playlist, en Latinoamérica arrasa y los MTV awards le abren las puertas por partida doble a esta mujer que inaugura orgullosa el pabellón español. ¡Olé Rosalía!

 

Rosalia´s success further to cultural diversity dimension.

 

In his book «Beyond Culture» Edward T. Hall reviews the different culture dimensions. According to this author, there are a number of characteristics, such as how we manage time, which defines and distinguishes cultures. Further to this classification, Anglo-Saxons tend to be monochronic, while Latinos are more polychronic. Another dimension that delimits different cultures is high/low context communication.

High context cultures are those in which the information in a message is mostly in the context, in the body language, or internalized in the speaker. The code, the language, itself, is less important. A familiar example would be to do business in Asia. A big challenge for Westerners because they are a very high context culture and also very distant and unknown to us. A lot of information is lost in translation because it is not said and the context is unknown. Closing a deal there is devious, when we think we have succeeded we discover that what seemed a yes, was no.

Art is one of most important culture extensions, according to Hall, good art is always high context while bad is low context. I could paint a Miró, it is not technically difficult, a line, a dot a red stain, another blue dot … But the difference between his work and my disgrace is the lack of context.

Art is pure context and to judge artists entails to understand their context. You can enjoy an art work without understanding it, but if you do not know the framework of references that support it, it will be more difficult to connect with the work and impossible to criticize it.

Very often the context connections and references are unconscious, we fall in love with a creation that touches us and we do not know why.  Americans are not fully aware to which extent NormanRockwell is one of their social imaginary authors. He, designed the ruddy Santa Claus image that we all share globally (St. Nicholas was skinny and austere), but he also drew in their minds  other important concepts representation like Thanksgiving celebration, patriotism, happiness or discrimination.

When I explain this to my American students, very few agree a priori, but I cunningly ask them to read Alison Bechdel work, she is an acclaimed cartoonist, whose comics have been widely supported by critics and audiences. Only when we review them together, they acknowledge the unnoticeable references that are part of their cultural heritage.

Bechdel is the updated North America´s version that Rockwell described in the forties, and people likes her books partly because they recognize, conscioully or unconsciously, their parents references, which many other artists have replicated before.

 

                          

When I discovered Rosalia phenomenon I was already an expat and her first videos moved me, they were full of references to my beloved Spain, flamenco, bulls, Goya, Cervantes,  and many other sad stories that Almodóvar already told us.

    

I remember that in the  Goya´s Award performance, the murmur before the singers started, and the introductory choirs took me 40 years back, when I was anxiously waiting at the cinema for Walt Disney’s films to begin. It is true that I was not Chunguitos´ fan then (the Gipsy group who originally sang the theme) but I cannot help recognizing myself in their music. I do not like long nails, I do not know about trap, rap or hip pop and I am horrified by the reggaeton messages, but I connect with Rosalia, her music, her videos and her dance team show me a group of empowered and hard working women.

Catalan singer´s purist detractors do not like her, a “paya” (among Gipsy people a person who is not Gipsy) that sings flamenco dilutes and degrades it. Michael Jackson was not Gypsy and included flamenco in his choreographies, contributing to make it more global. Camarón de la Isla, the Gipsy God, was the first to make it eclectic and universal. There are others who disapprove the country brand that Rosalia projects and it is true that Spain is not only flamenco dresses and paella, but it is flamenco dresses and paella.

This is not my area of expertise, I do not know if Rosalia sings well or sings badly, but what I can tell is that her mini flamenco dresses with platform sneakers are art, pure art and that she has come to stay because being a 21st thentury daughter her references are universal. That is why the Obamas have her on their playlist, she is turning Latam upside down and the MTV Awards has recognized her twice ¡Olé Rosalía!

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